Güeyos que nortien, deos que escribayen

Memorias de un gigoló: capítulo 8

Capítulo 8 – Alma voyeur -

Abrí un ojo… silencio… volví a cerrarlo, abrí los dos:

- ¡¡¡Mierda el móvil!!!

Corrí hacia la supuesta posición de susodicho aparato la cual era donde no estaba situado. Miré por todos los lados hasta que vi la luz de su pantalla tirada en el suelo, ¿que hacía allí? nunca lo sabré, salté desde mi posición y lo recogí, miré la pantalla donde podía leer “tienes un nuevo mensaje”.

-Joder, tanta movida para un puto mensaje, en fin, veamos: “Trabajo urgente, compruebe su correo electrónico”

Vale, mensaje de la agencia. Normalmente yo miro el correo después de comer porque la hora estándar del envío masivo de mensajes es a las 3 de la tarde, sin embargo, hay veces que las clientes ponen una hora para el encuentro anterior a las 7 de la tarde y entonces se envía un sms a todos los posibles interesados (normalmente uno o dos) y tenemos que contestar en 1 hora. Si esto no sucede se supone que hemos rechazado el trabajo. Así que me tocó encender mi portátil y comprobar mi correo: “Pareja de 40 años ella y 43 él requieren un hombre de menos de 30 para fantasías sexuales. El trabajo consiste en tener sexo con la clienta mientras el cliente filma con su cámara.”

Desde luego la gente está enferma. Pero bueno, ya que eran las 10 de la mañana del domingo y me habían despertado, iré a satisfacer a la perturbada mente del cinéfilo y a la vez satisfacer el cuerpo de la mujer, en fin, clic en “confirmar”. Unos segundos más tarde se me indica que tengo un email nuevo.

“Se le requiere para un trabajo que consistirá en tener sexo con una mujer de 40 años. Este matrimonio necesita de sus servicios para grabar un video de contenido pornográfico casero. Mientras usted satisface carnalmente a la mujer el marido le indicará sus preferencias así como las posturas amatorias para la realización del video. Éste video no será nunca distribuido en ninguna red (televisión, videoclubs, cines o internet) si esto sucediera le recordamos que la agencia emprendería las oportunas acciones contra los clientes. Le esperan en la dirección indicada más abajo a las 3 de la tarde.”

¡A las 3 de la tarde! en fin, con suerte en un par de horas estará hecho su video y no tendré que soportar más en todo el día una cámara enfocándome el culo mientras el operario se sujeta su miembro al ver como se cepillan a su mujer. Miro las fotos de la agradable pareja por encima y me voy a prepararme un desayuno. En la ducha me doy cuenta de  las secuelas de ayer en mis posaderas al notarlas mucho más sensibles, además de unas pequeñas zonas quemadas en mi pecho que pese a no doler reconozco que afeaban mi torso.

La casa de mis clientes quedaba básicamente a tomar por culo, así que salí pronto y cogí el transporte público (tenía bastante tiempo). Pasee una vez que llegué por la zona residencial de las afueras. Era un lugar bonito, agradable y tranquilo, pero sobre todo: caro. Comprobé en mi teléfono móvil la dirección donde me encontraba con la del correo electrónico y al asegurarme de ser correcta apreté el timbre esperando contestación. Mientras aguardaba la sonoridad de alguna voz miré despistadamente la casa: Jardín, algo que desde mi posición parecía una piscina  en la parte de atrás, casa de dos pisos, de estilo moderno, en tonos grises y negros, es decir, una casa de diseño para gente con mucho dinero que se puede permitir pagarme a mí para rodar un video con el que ponerse cachondos un domingo porque se aburren.

- ¿Ssi? -me sorprendió la voz del interfono.
- Buenas tardes, vengo de la agencia, creo que han solicitado mi presencia – esto queda bastante extraño decirlo, pero mi mente es incapaz de decir “mis servicios” sin que mi cuerpo se ría y decir “soy el que se va a follar a su mujer” no es muy discreto además de bastante poco seguro si me equivoco de casa.
- ¡Ah sí! Muy puntual, pasa y da la vuelta al jardín, estamos en la piscina.

Pasé hacia dentro obediente y al girar la casa me encontré con un set de rodaje al 100%, dos potentes focos para iluminar la escena, dos cámaras XDCAM, una para llevar en el hombro y otra en un trípode. Rodeado todo de parafernalia extraña y maquillajes por las sillas, parecía que llevaban un buen rato preparando cosas pero aún así los había pillado pronto. Se me acercó el “director” de aquella cosa que llamarían película sonriendo y mientras yo alargaba la mano para estrechársela el me dio un frugal abrazo.

- ¡Hooola! ¿qué tal, qué tal, qué tal? oye mira, que ssiento tener que llamarte tan rápido y no poder preparar essto un poco máss – me dijo alegremente. Su voz, como ya me había parecido anteriormente, tenía ese tono “superideal”  que posee mucha gente de su clase.
- Ehh… bueno… yo… tenía entendido que era un video casero para ustedes… – pregunté flipando todavía con todo el montaje.
- Ssí, ssi, ssi, lo que passa ess que verass, te explico: llevo unos años esstudiando a los grandess directoooress y pesse a que essto ess para la excitación de mi mujer y yo, o ssea, para verlo en nuesstros momentitoss intimoss, no ssé ssi me explico…
- Se explica perfectamente.
- Puess lo que te digo, que yo esstoy ssuper fasscinado por los trabajoss de los máss grandess y me dije: “Puess ya vess Antuan, o ssea, tu para esstas cossillas ssegurissimo que valess y sseguro que lo hacess fenomenalmente ideal – aquí casi se me escapa una carcajada – assí que ya vess, te contratass a alguien para tu Cuchi – supuse que sería el nombre de la coprotagonista – y tú te poness como el mejor Almodovar – ¿acaso hay varios Almodóvares?.
- Hoooolaaaaaaaaaaaaa, holiiiiiiiiiiitaaaaaaaaaaaaaaaaaaa – con todos ustedes la actriz principal y su aguda a la par que ofensiva voz.
- Cuchi supongo -dije a la recién llegada.
- ¡¡¡Ayyy siiii!!! que super ideaaall, que mooonooo ya sabe cómo me llamo y toodooooo – empezaba a tener la sensación de que mi agencia me odiaba y que en vez de despedirme me enviaba con gente así para putearme.
- Bueno, bueno Cuchi, no te precipites que  ahora tiene que prepararsse, mira veráss en la puerta que vess ahí a la derecha – me indicaba con su brazo la dirección – tieness la parte de arriba para la cabeza, aquí essto ess para el cuerpo. Primero te me poness todo o ssea, esste que te doy y luego ya al quitartelo te poness otro porque esste no lo tendráss puessto -  reconozco que su lógica era aplastante.

Me dio el traje y al colocarlo sobre mi brazo me gustó el tacto de la tela gris, me encaminé hacia mi “vestuario”, encendí la luz una vez dentro y vi la parte superior de mi traje: no me lo podia creer. Desdoblé incrédulamente la vestimenta que me había dado mi anfitrión y vi que mis sospechas eran correctas: ¡Querían que me vistiera de conejo! El traje consistía en una tela de cuerpo entero gris con la barriga blanca haciendo juego al pompón que hacia de cola. En el pecho, imitando de la forma más cutre posible a los osos amorosos tenía dibujado un pene con sus dos testículos uno a cada lado. Para la cabeza me tenía que meter dentro de un casco con dos orejones que difícilmente se mantenían erguidos cerrado por delante con una triste cartulina en la que había dibujada una boca sonriente y pegados encima otra cartulina blanca que simulaba los prominentes incisivos y otros dos círculos negros haciendo de ojos. Una vez me vestí y me miré al espejo mis peores temores se vieron confirmados: Era como el hermano bastardo abandonado y apaleado desde pequeño de Bugs Bunny después de pasar una noche de alcohol y drogas siendo apaleado después en el callejón donde dormía. Creo que os haréis una idea de lo que era verme.

Me quité la parte superior que encerraba mi cabeza y salí andando como pude de aquella habitación, nada más verme ambos clientes vinieron rápidamente para ver cómo me quedaba el… “traje”.

- A veeer, a veer, a veeer, porfiiiiii, ponte las oreejaasss – me suplicó ella, solo por no oír esa aguda voz haría lo que fuese, así que me encasqueté aquella cosa que llamaba “orejas”. Ellos se miraron uno a otro y sonriendo dijeron al unísono.
- ¡¡¡Ess suuupeeerr!!!

Pensé ingenuamente que aquello no podía empeorar pero en ese instante, mientras volvía a respirar sin aquella cosa en mi cabeza, me llegó el director del engendro para darme el “guión”.

- Bueno verass, la rodaremoss cronológicamente como “El accidente” de Michel Night – con esto creo que quiso decir “El incidente” de M. Night Shyamalan (y no, la M no es de Michel), empezábamos bien, la película no me gustó, y esta tenía pinta que tampoco me iba a gustar – así que puedess leer el guion a ver si no te ess difícil de memorizar.

Algo me decía que no lo iba a ser, cogí los 4 folios que me dio y empecé a leer:

“Escena 1, Cuchi tomando el sol y el conejo llega desde la derecha, empiezan a hablar
Cuchi: ¿Aiisss pero esto qué es?
Conejo: Soy un conejo follador del planeta de los conejos folladores y he venido para follar todos los conejos de este planeta.”

Alcé la cabeza y le pregunté a mi anfitrión que se apresuraba ultimando la colocación del set: “¿esto de Nietzsche no es, verdad?”
- ¡¡Uy no!! No conozco a esse sseñor ¿ess de por aquí? lo esscribí yo solo – hasta puso de cara de orgullo – Bueno, ¿creess que podráss decirlo ya? ¿o necessitass máss tiempo?
- En fin… creo que podré con ello.

Pienso que en todos los días de mi vida no me había sentido tan ridículo, incluso en esos momentos empecé a añorar los azotes que el día anterior recibía en una cama de un hotel perdido. Me encontraba a un lado de la casa, viendo a una mujer no muy atractiva de primeras, que además se hacía llamar Cuchi en albornoz repantigada en una tumbona, con su marido aspirante a director de películas porno contando desde 3 hacia atrás para darme paso. Por si se os había olvidado, sumad a todo lo anterior que estaba vestido de conejo.

-Aaaaccióoon – dijo él
- ¿Aiisss pero esto qué es? – dijo ella dándome la entrada
- Buenas – suspiré – soy un conejo follador de… – “ay que joderse” me dije mentalmente- del planeta de los conejos folladores y he venido para follar a todos los conejos de este planeta
- Un momeeentiiiitooooo -  se me acercó mi cliente – verass, verasss, verassss, tieness que ssacaaaarlo de dentro, expressaarte como un coneejo, penssaaar como un conejo… vamoss con otra ¿vaale?

¿Pensar como un conejo? Pero vamos a ver, ¿en qué momento del contrato traía que yo me tenía que vestir como un idiota? (además de un idiota en modo cutre) ¿y ahora que quiere el pavo este, que me convierta en un conejo? Es increíble las ganas que puedes tener de follar y largarte en condiciones que nunca imaginarias.

-Aaaaccióoon – dijo él nuevamente
- ¿Aiisss pero esto qué es?
- Hoooooolaaaaa, soy el… ¡coneeejo follador! y vengo deel… ¡planeta de los coneeejos folladooooreeess! y he veniiidoo paara… ¡follaaarme a todos los coneejooos de esteee planeeetaaaaa! – ¿os acordáis del mítico “¿cómo están ustedes?” de Miliki, Fofó y compañía? Pues aplicarle la frase a su tono y ya tenéis mi brillantísima actuación. Lo que no me extrañó sin embargo fueron las siguientes palabras de nuestro director.
- Ha ssssiiido ssuuupeeeeeeeeeeeerrrr!! – si es que era de esperar…. – Ahora vamoss, vamosss a la ssiguiente esscenaaaa!!!

En fin, ahora debería empezar lo fácil…

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.